La Academia de Historia del Estado Carabobo manifestó su profunda preocupación por las afectaciones sufridas por un importante número de bienes integrantes del patrimonio arquitectónico del estado, como consecuencia de los terremotos registrados el pasado 24 de junio, e hizo un llamado a las autoridades competentes para que, una vez atendida la emergencia humanitaria, se emprenda una evaluación técnica integral que permita preservar estas edificaciones y evitar que los daños continúen agravándose.
El presidente de la institución, José Alfredo Sabatino Pizzolante, señaló que la Academia comprende plenamente que la prioridad absoluta en estos momentos ha sido y continúa siendo la protección de la vida, la atención de las víctimas, la recuperación de los heridos y el apoyo a las familias afectadas por el desastre. “Nada puede anteponerse al deber de atender a quienes sufrieron directamente las consecuencias de esta tragedia. Sin embargo, ello no debe significar que se descuide otro patrimonio igualmente irrecuperable: la memoria material de nuestro estado, representada en sus edificios históricos”, expresó.
El académico explicó que muchas de estas edificaciones presentan daños que, aunque en algunos casos no implican un colapso inmediato, sí podrían agravarse considerablemente con el paso del tiempo, las lluvias, la humedad o nuevos movimientos sísmicos, haciendo mucho más costosa o incluso imposible su recuperación.


Por ello, estimó indispensable adelantar una evaluación conjunta entre las autoridades nacionales, regionales y municipales, con la participación de especialistas en patrimonio, ingeniería estructural, arquitectura y restauración, a fin de establecer prioridades de intervención. Hemos conocido que comisiones de la UNESCO, el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) y otras instancias han estado haciendo algunas inspecciones en la capital, y es nuestro deseo que eso también pueda verificarse en Carabobo a la brevedad.


“La primera tarea puede no ser una restauración integral, que seguramente demandará importantes recursos económicos, sino la adopción de medidas preventivas que permitan estabilizar las estructuras, apuntalarlas cuando sea necesario y detener su deterioro progresivo. Muchas veces una actuación oportuna evita la pérdida definitiva de edificios que forman parte de nuestra identidad colectiva”, afirmó. Sabatino también recordó que además de esta catástrofe ya el patrimonio arquitectónico estaba bastante mermado por la falta de atención oficial.
De acuerdo con el levantamiento preliminar elaborado por la Academia, las afectaciones alcanzan inmuebles de extraordinario valor histórico distribuidos en varios municipios del estado. En Puerto Cabello, el municipio con mayor concentración de bienes patrimoniales afectados, se registran daños en el antiguo Correo o Club Alemán del Centro Histórico, la antigua sede de la Beneficencia del Carmen, la Casa del prócer Bartolomé Salom en San Esteban, la sede de los Gremios Artesanos, la Quinta Villavicencio, la Iglesia del Rosario y la Iglesia de La Caridad, seriamente afectada esta última, con reportes de derrumbes parciales, separación de elementos estructurales, grietas de consideración y colapsos de cubiertas.


Asimismo, el informe preliminar identifica daños en otros municipios del estado, entre ellos la Casa La Estrella, la Iglesia San José y Casa de los Celis, en Valencia; el Monumento del Arco de Carabobo, en el municipio Libertador; la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, ubicada frente a la Plaza Bolívar de San Joaquín y la Iglesia Inmaculalda Concepción de Montalbán, donde se reportan daños leves en algunos casos, pero también estructurales y grietas tanto internas como externas.
El presidente de la Academia destacó que esta relación constituye apenas un inventario parcial de las afectaciones y que probablemente surgirán nuevos casos conforme continúen las inspecciones técnicas en las distintas localidades.
En tal sentido, anunció la disposición de la institución para colaborar con los organismos competentes aportando la información documental e histórica disponible sobre los inmuebles afectados y participando, dentro de sus competencias, en cualquier iniciativa orientada a su conservación y, en una primera fase, a asegurar las acciones y recursos para detener que se acentúen los daños.
Finalmente, la Academia de Historia del Estado Carabobo reiteró que la protección del patrimonio cultural constituye un compromiso con las generaciones futuras. “Cada edificio histórico que desaparece representa una página de nuestra historia que se pierde para siempre. Hoy más que nunca debemos actuar con responsabilidad y visión de largo plazo para asegurar que este patrimonio, testigo de la formación de nuestra identidad regional y nacional, pueda ser transmitido a quienes nos sucedan”, concluyó Sabatino.
GALERÍA DE FOTOS





Prensa Academia de Historia del estado Carabobo
/Fotos: Cortesía