Entre una gran tristeza, lágrimas y repique de campanas cientos de feligreses se acercaron a la Catedral para despedir al monseñor Reinaldo Del Prette Lisott. La mañana de este martes 22/11/2022, en la Catedral de Valencia se inició la capilla ardiente con el féretro durante tres días de 7:00 a.m. hasta las 6.00 de la tarde, hasta el viernes 25 de noviembre en que se realizará el sepelio, en la misma Catedral y a los pies del altar de Nuestra Señora del Socorro.
Pasadas las 10.30 de la mañana de este martes llegó a la Catedral el cortejo con el féretro del Arzobispo Reinaldo Del Prette trasladado desde la funeraria Espíritu Santo ubicada en La Isabelica, a la entrada del templo se encontraban el Padre Pedro Freites, sacerdotes del Clero Arquidiócesano y seminaristas del Seminario Nuestra Señora del Socorro, el templo estaba completamente lleno, entre familiares, La Cofradía de Nuestra Señora del Socorro presidida por la señora Marina Giménez de Bencomo y diferentes personalidades de la región carabobeña, amigos y fieles quienes asistieron para dar el último adiós a su arzobispo.

Fotos cortesía: Jacinto Oliveros

Entre las personalidades que se hicieron presentes estuvieron el conocido empresario José Rodríguez, presidente de la junta directiva del Hotel Hesperia WTC Valencia, Gladys Valentíner, presidenta de la Comisión de Cultura y Carlos Oroño de la misma comisión WTC, asimismo directores del gabinete del alcalde de Valencia, Julio Fuenmayor, y numerosos representantes de los sectores educativos, económicos y culturales.
El cortejo fue escoltado por la Guardia Nacional Bolivariana, Policía de Carabobo, Policía Municipal de Valencia, Bomberos entre otros.
Mientras el féretro del obispo Reinaldo Del Prette iba avanzando dentro del templo hasta colocarse frente al Altar Mayor, una representación de la Banda Sinfónica 24 de Junio tocó la Marcha de Procesión de Juan Vidal Pastor bajo la dirección de la profesora Lidgian Mata, esta pieza musical es la misma que siempre acompaña la imagen de la Virgen del Socorro al Forum.


Foto cortesía: Jacinto Oliveros
El cuerpo del arzobispo fue embalsamado y el encargado de vestirlo fue el padre Moisés Higuera, quién fue monaguillo del monseñor en la época que estuvo al frente de la parroquia Naguanagua. Fue vestido con todos los ornamentos que utiliza un obispo al oficiar una misa solemne: la casulla, el palio arzobispal y la mitra.
Ya ubicado en el lugar indicado comenzaron los ritos con el encendido del Cirio Pascual símbolo de Cristo Resucitado, la colocación del báculo sobre el ataúd, que es la figura de haber sido pastor de la grey de Valencia, y el evangeliario como signo de la misión que todo obispo recibe de predicar el evangelio.
La misa fue presidida por el padre Pedro De Freitas como párroco de la Catedral de Valencia, en compañía de sacerdotes, seminaristas y ministros, en esta la música estuvo a cargo de la profesora Ana Virginia Oviedo en la dirección de un ensamble formado por voces del Coro Arquidiócesano de Valencia, el profesor Álvaro Granadillo en la guitarra y la misma maestra Oviedo en el órgano. Interpretando piezas emblemáticas del cantoral litúrgico, entre ellas; “Acuérdate de Jesucristo” como canto de entrada y “La muerte no es el Final” como canto de salida, asimismo el conocido “Panis Angelicus” de Cesar Franck como ofertorio y en el que cantó Ana Carolina Hernández como solista, en el ordinario de la misa “Señor Ten Piedad, Santo y Cordero” de Monseñor Sanz, “Alma Misionera” y para el canto de comunión “Aquí Estoy Señor” que siempre agradó y preferido por monseñor Del Prette.


El padre De Freitas pronunció la homilía, por momentos con la voz quebrada y entre lágrimas, al recordar que en el año 1978 el padre Del Prette lo recibió en el Seminario Menor de Valencia y ahora como párroco de la Catedral le tocaba recibir sus restos mortales.
De Freitas, destacó también que el monseñor fue muy querido y que más allá de Arzobispo de Valencia fue considerado uno de los mejores pastores que ha tenido la iglesia en Venezuela.
Al concluir la misa, hubo un momento muy emotivo e inesperado cuando el señor Concetto Di Tommasi, hijo ilustre de Valencia, levantó la voz y pidió un aplauso “para mi amigo el Arzobispo”, y no se hizo esperar el sonido unánime de los fuertes aplausos de los asistentes entre lágrimas.
Seguidamente se inició la guardia de honor, la primera a cargo de la Policía del estado Carabobo, y el primer rosario dirigido por la señora Ramona Febres, miembro de la Cofradía Nuestra Señora del Socorro.
Por: Janeissy Poyer CNP.23.376 – Fotos cortesía: Jacinto Oliveros